Los espacios rurales de Cataluña están en el podio de los mejores destinos, gracias en buena parte, a la gastronomía que los distingue. Cada pueblo de los Pirineos Catalanes tiene en su definición algún plato asociado, desarrollado a lo largo de los años en sus cocinas y llevado hoy a las mesas de los restaurantes convertidos en auténticas experiencias gastronómicas. Basadas en la sabiduría de un amplio patrimonio culinario en productos exclusivos y de proximidad, disfrutando de estas experiencias de contribuir a dinamizar las regiones rurales mientras conectáis con la cultura local de la manera más sabrosa.

Os invitamos a degustar el territorio desde sus orígenes gastronómicos y hasta las más modernas adaptaciones de sus productos. Y empezaremos con una actividad que nos lleva al origen, a la más antigua expresión alimentaria que serían las plantas silvestres que podemos encontrar en la zona de Bellmunt-Almenara. Se trata de una salida guiada para descubrir los usos culinarios de estas plantas, para terminar con una degustación de productos silvestres. La actividad se centra en el entorno natural del pueblo de Jorba, y conoceréis las propiedades de la multitud de plantas que encontraréis en función de la época del año, así como las posibilidades de maridaje que ofrecen, para que vosotros también seáis capaces de cocinar en casa.

Una experiencia similar de cocina silvestre también la descubriréis cerca de Poblet, donde entraréis en el mundo de plantas espontáneas comestibles y os sorprenderéis con sus múltiples posibilidades en la cocina. Se trata de un taller práctico, empezando por identificar y aprender a cosechar las plantas, y después elaboraréis tres o cuatro platos que, evidentemente, sirven para apreciar los sabores escondidos de las mal llamadas hierbas de margen.

Muy cerca, a Secans de Belianes-Preixana, también os ofrecemos una cata y maridaje comentado de productos de la tierra. Conoceréis de primera mano cómo se organiza una cooperativa alimentaria basada en los productos locales, y que fomenta la vida en las comunidades rurales. El paseo por la naturaleza incluye una cata y maridaje comentado de productos de la tierra, y según la temporada se combinan los productos silvestres con los de otros productos genuinos de la zona.

El producto local y de temporada ha destacado siempre en la cocina catalana, y en la Garrotxa os ofrecen una fórmula óptima para conocer las posibilidades que tenemos en la cocina en cada época del año. Desde nuevos sabores hasta los recuerdos de la cocina más tradicional, y podréis descubrirlos al final de la actividad o si lo preferís el taller se puede organizar en vuestra casa.

Y ahora ¿un poco de queso? Vamos hacia el norte, en el Pallars Sobirà, para visitar la pequeña quesería del pueblo de Altron, donde os enseñarán todo el proceso de elaboración de este delicioso producto hecho en el Valle de Àssua y conoceréis los secretos que ayudan a conservarlo en óptimas condiciones.

Y también en el Valle de Aran tenéis la posibilidad de entrar en casa de los mismos productores de embutidos, miel, licores, quesos, dulces ... Una ruta degustativa de productos araneses que os permitirán conocer las interioridades de estas familias que mantienen el legado gastronómico de la zona.

De las muchas experiencias gastronómicas que encontraréis en los espacios rurales catalanes no podemos olvidar una que se centra en la uva y la producción de vino, uno de los sellos de identidad más emblemáticos de la región. ¿Qué os parece si esta la hacemos en bicicleta eléctrica? Pedalearemos entre viñedos centenarios por la Noguera, en una ruta con salida y llegada en el Monasterio de Les Avellanes y que incluye una cata de vinos y degustación final de productos de proximidad.

Y acabaremos esta ruta de propuestas gastronómicas en el Delta del Ebro, con un paseo por la historia del mundo del olivo y del aceite. Una experiencia 100% oleoturismo, descubriendo el conjunto más antiguo y numeroso de olivos milenarios de la Península Ibérica. Seréis testigos de cómo ha evolucionado la técnica de obtención del aceite de oliva a lo largo del tiempo y, por supuesto, terminaremos la visita con una cata de aceites de cosecha propia.

Y sin salir de la zona, el otro gran producto gastronómico de la zona: el arroz del Delta. Para completar su descubrimiento a través del paladar no podemos dejar de lado este producto original de la zona, con el descubrimiento de todos los momentos vitales del cultivo del arroz.